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martes, 13 de noviembre de 2007

ANASTASIA MAZZONE LA "ISABELLA" DE ARROZ CON LECHE


Publicado por: Todo En Domingo

ANASTASIA MAZZONE, DE PARÍS A CARACAS

Una parisina tropical en el país del culebrón

Tras vivir la mayor parte de su vida en la Ciudad Luz, la joven actriz de teatro clásico vino de vacaciones a visitar a su familia, sin saber que un encuentro casual en un bar y su pasión por el melodrama cambiarían su destino para siempre. La novia de Leonardo Padrón, "que decidió abandonarlo todo por amor", interpreta ahora a la malvada Isabela en la telenovela Arroz con leche, de Venevisión. Todos los días seduce a los televidentes con sus "ojos de revólver y su mirada que mata", sus modales parisinos y sus dotes para la actuación. Esta es la telenovela de su vida


Aquella noche, en la oscuridad del lounge bar del Trasnocho Cultural, pocos advirtieron la presencia de esa chica de ojos grises y ademanes franceses, que parecía sacada de una película de Jean Luc Godard. Anastasia Mazzone, comprometida para casarse y con fecha de boda fijada, no estaba feliz. Un día antes de tomar su vuelo de regreso a París, después de pasar unas vacaciones en Caracas, no sabía qué hacer. Se había encontrado con su amiga, la fotógrafa Andreína Mújica, para despedirse y estaba contrariada porque ella la había inscrito en un casting para un comercial que, ya seleccionada, no podría cumplir. Para colmo, Andreína le había dicho que debían encontrarse con un poeta venezolano que iba al cine –tenía que entregarle unas fotografías– y ella no tenía ganas de ver a nadie más. El escritor llegó al bar y pidió, como sucede en las películas, el mismo trago que ellas. "No tenía idea de quién era. Le dije, antipática, que no le iba a dar tiempo de ver la película. Pero él jamás fue al cine y yo nunca me fui a París".

Tras su encuentro fortuito con Leonardo Padrón, el escritor y conocido libretista de telenovelas, la joven actriz decidió cambiar la Ciudad Luz por Ciudad bendita. Comenzó a salir con el autor de Los Imposibles, suspendió su matrimonio y, tras participar en un casting, hizo su debut en esa telenovela de Venevisión. "Si lo cuentas así, dicen que es culebrón. Pero en su momento fue una decisión muy difícil", dice dos años y medio después, sin arrepentimientos, en el apartamento con vista a El Ávila que comparte con su novio. "Fue amor a primera vista. Él llegó con un cartelito que decía `yo soy el hombre de tu vida", agrega la joven actriz de teatro clásico, amante de la vida bohemia, el arte y la literatura, que decidió darle un vuelco de 160 grados a su vida, por amor y por su pasión a las telenovelas.




Ella se arrancaba los dientes porque no quería ser bella si no tenía al hombre de su vida a su lado. Cuando conocí a la escritora, me enteré de que su madre lo había hecho en la vida real. Estoy convencida de que uno puede amar toda la vida".

La actriz no puede olvidar el día en que enfrentó al público por primera vez con una obra de Moliere. Se orinó encima antes de comenzar la función en la escuela de teatro, frente a los padres presentes en el auditorio. "Los actores sienten un nudo en la garganta. A mí, antes de empezar una obra de teatro, me dan ganas de orinar". Tras esa experiencia actoral en la capital de los vinos, ella, su hermana y su madre partieron a París. En la capital, realizó estudios de educación superior, estudió comercio en la Escuela Internacional de Comercio de París y Ciencias Políticas en la Sorbona, aunque le faltó un semestre para terminar. En paralelo, hizo cursos de actuación en Le Cours Florent, realizó una pasantía en La Comedie Française y actuó en Les femmes savantes, Le bourgeois gentilhomme y Cyrano de Bergerac, entre otras piezas del teatro clásico francés.

Al mismo tiempo, trabajó como mesera en un café del Marais, el bohemio cartier gay donde vivía. "Allí me sentía como en el jardín de mi casa. Me encantaba ir a todas partes y descubrir nuevos lugares. Iba a clases en la mañana y trabajaba en el restaurante al mediodía o por las noches". En su ratos libres, le gustaba ir a leer un libro a la Place de Vogue o frecuentar los cafés de St. Germain.

"Me encantaba sentarme a observar a la gente. Aprendía mucho de ellos y me servían para encarnar mis personajes en el teatro".

En el café parisino conoció a mafiosos que dejaban 100 euros de propina, intelectuales, actores y políticos que le brindaron momentos inolvidables. En más de una oportunidad recibió papelitos de comensales con propuestas indecentes. "Muchas veces intentaron seducirme. Al principio me chocaba, pero después jugaba con ellos. Me inventaba personajes, tomaba acentos de distintas regiones y les contaba historias. Recuerda sus encuentros con el político Lionel Jospin, el cineasta Claude Lelouch y el pianista Vartan Machavarini, quien la invitó a pasar un 14 de enero en la plaza de Moscú.

Gracias a que su madre había trabajado con el artista Carlos Cruz Diez en París, ella conocía al maestro desde pequeña. Después de estudiar en la universidad, había aceptado un cargo como ejecutiva de marketing en una empresa transnacional, para complacer los deseos de su padre. "Pero salía del trabajo y me iba al taller de Cruz Diez, para ayudarlo y escuchar sus cuentos. Un día le dije que quería trabajar con él. Estuve insistiéndole durante un mes hasta que me dijo: ’si acepta el sueldo que puedo proponerle, empieza a trabajar mañana’. Ese día renuncié al trabajo. Llegaba a las siete de la mañana. Si teníamos una exposición, me podía quedar hasta las tres de la madrugada. No me importaba. Era feliz. Varias veces el maestro nos invitó al museo de Louvre. Se detenía frente a cualquier cuadro y nos explicaba la procedencia del pintor, el movimiento artístico o la técnica empleada".



VUELTA A LA PATRIA

Anastasia hizo su debut en Venevisión, con el personaje de Kimberly Mercado en la telenovela Ciudad bendita. Después de vivir 17 años en París, y de trabajar en teatro clásico durante 13 años, en la actualidad es la contrafigura de Eileen Abad en la telenovela Arroz con
leche, del canal de La Colina. Interpreta a Isabela, una mujer bipolar
y manipuladora que, para lograr sus objetivos, es capaz de pasar por encima de cualquiera. "Tiene el encanto de los homosexuales. Es divina, le gusta aparentar, ver y dejarse ver", dice la actriz. "Aunque ella no se parece en nada a mí, a veces me pregunto si no tendré yo algo de ella y me da miedo".

"Antes, me imaginaba en los grandes teatros, en la Comedie Française o en La Ópera de Garnier; soñaba con ganar un Cesar más que un Oscar; el actor Phillipe Noiret era mucho más importante para mí que Robert De Niro y quería ser como la actriz Jeanne Moreau. Pero, como mi mamá siempre nos había hablado de las telenovelas, también soñaba con actuar en ellas", relata la actriz que se percató de que no debía adaptar las técnicas del teatro clásico a la televisión. "César Bolívar, el director, me pedía que repitiera las escenas. Me decía: `me estás reventando los tímpanos, no te preocupes en proyectar la voz y no te muevas tanto". Tras obtener el papel en la telenovela, recuerda que Tania Sarabia y el fallecido Yanis Chimaras, entre otros actores, la ayudaron a dar sus primeros pasos. Ella me dijo un día: `No te creas aprendida porque hiciste teatro, comienza a hacer televisión".

Anastasia rememora la escena en que debía pasar la primera noche con Simón (Luis Gerónimo Abreu) en Ciudad bendita. "Me daba vergüenza hacerla. Me daba pena con Leo y tenía miedo de parecer grotesca. Después de un primer intento, el director le pidió que la repitiera y se ofreció a ayudarla. "Me dijo: `Mira, chama, tienes que perrear", recuerda entre risas. "Me siento malísima con los desnudos.

Quizá soy puritana, pero no me voy a desnudar bajo ningún pretexto, a menos que Leonardo (Padrón) escriba la película". El escritor selló el primer beso de la actriz con el galán en el capítulo 50 de la telenovela. "En Venevisión se burlaban de él y le preguntaban: `¿Pana, en esa historia de amor no se besan?’ Cuando los dialoguistas escribían: `El Grillo y Kimberly se comen a besos’, él corregía los capítulos y ponía: `le da un besito en la mejilla".

Además de trabajar en Ciudad bendita y Arroz con leche, la actriz tendrá pequeñas participaciones en las películas Por un polvo, de Carlos Malaver, y Zamora, de Román Chalbaud, en la que encarnará a Estefanía, la esposa del militar venezolano. "Cuando me llamaron de la Villa del Cine para hacer el casting llamé a mi mamá para preguntarle quién era Román Chalbaud. Ella me dijo que él era lo máximo, una institución. Cuando lo conocí, me dijo que había hecho un casting muy bonito y me sentí muy honrada. Independientemente si somos de derecha, centro o izquierda, debemos conocer la historia de nuestro país", reflexiona la actriz que debido a su larga ausencia fuera de Venezuela, ha tenido problemas en identificar a figuras nacionales como Joaquín Riviera, Raúl Amundaray o Mirla Castellanos.

Tras su paso por el cine y la televisión, la actriz hace un balance positivo de su reencuentro con el país. "Estos años en Venezuela me han hecho crecer. Me he dado cuenta de que soy más criolla que la reina pepeada. Al mismo tiempo, siento que esta ciudad y este país son desconocidos para mí", dice la actriz que se identifica con El Extranjero de Albert Camus y El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, y explica que se siente una francesa en proceso de venezolanización. "No puedo con los mamitas y miamorcitos, pero ya me estoy acostumbrando. Sé que no los dicen con mala intención. Me encanta la chispa del venezolano. Los piropos como `busca tu príncipe negro porque los príncipes azules se acabaron’ o `reviéntame el sueldo’, me parecen reveladores. Ningún francés los entendería. Ahora estoy en busca de piropos", comenta Anastasia, confesa devota de la Divina Pastora.

En el futuro se ve como una gran actriz, incluso en Hollywood.

Asegura que se esfuerza cada día en demostrar que no está allí por ser la novia del escritor ni por ser bonita. Después de dos años y medio, no hace caso a quienes cuestionan su relación y dejan comentarios viles en Internet, sorprendidos con la diferencia de edad entre los dos.

"Nunca ocultamos nuestro noviazgo. Estamos muy seguros de nuestra relación y de lo que sentimos ambos", explica sin problemas. Tras abandonar su vida anónima en París y convertirse en una celebridad en estas costas, reconoce que le gusta que la reconozcan en la calle, firmar autógrafos y el contacto con sus fans. "Quien diga que no le gusta la fama, está diciendo una mentira", expresa y dice que no tiene apuros en aprender. "Quiero construir un sótano bien consistente, antes de subir al primer piso y ser una gran actriz".

DE VIDA PARISINA

Anastasia Mazzone nació en Caracas, pero a los cinco años emigró a Burdeos en busca de mayores horizontes, junto con su madre, la arquitecta Josefina Macías, y su hermana gemela Ana María.

En esa ciudad portuaria de Francia se inició en las tablas desde muy corta edad, cuando su madre las inscribió en una escuela de teatro que quedaba cerca de su casa. "Desde niñas, queríamos ser actrices de telenovela. Jugábamos a inventar personajes, historias y escenarios", recuerda la actriz a quien "el hombre de la etiqueta" de Por estas calles le causó una profunda impresión. "Cuando lo conocí en Venevisión, me quería morir".

Su madre, oriunda de Barquisimeto, les prohibió hablar en casa otro idioma que no fuera el español y desde muy temprana edad les inculcó su amor por el arte, el teatro y la literatura, en especial por los clásicos de Rómulo Gallegos. "A veces soy guarísima. Muchos me preguntan cómo, con tanto tiempo en Francia, no tengo acento. Mi mamá procuró que nunca olvidáramos que éramos venezolanas, ante todo", dice con orgullo Anastasia, que desde pequeña sacaba de los libros los personajes que a ella le gustaría interpretar en el cine o en la televisión. "Me sentí muy identificada con Cuquita, la protagonista de Te di mi vida entera de Zoe Valdés.

TRAS BASTIDORES

·El PRIMER BESO. En un acantilado de Chirimena, la actriz temblaba y sudaba, casi paralizada. El maquillador tenía que venir a cada rato a retocarla. El director le decía que Kimberly tenía que amar al Grillo. "Yo le pedía que no le contara nada a Leonardo Padrón. Al final, la escena quedó fabulosa con la ayuda del director. Hace poco, en una fiesta, le contó a Leo toda la historia. Estaba petrificada".

·TEATRO VERSUS TELEVISIÓN. "El aspecto físico no importa ni un poquito. Lo más importante es la expresión corporal y la proyección de la voz. Se debe entender con propiedad el texto de una obra clásica en el siglo XXI. Antes de estudiar la obra, estudiábamos el autor y trabajamos mucho con los sentimientos".

·EN DEFENSA DEL CULEBRÓN. "Es muy injusto cuando nos dicen que las telenovelas son denigrantes. De ellas, de sus situaciones y personajes, podemos aprender. Siempre les digo a quienes las critican que primero las vean antes de juzgar".

·VILLA DEL CINE. "Me parece fantástica. Para estar a la altura de los demás países de Suramérica, nos hacía falta una institución con mayor músculo. Los actores venezolanos necesitamos una plataforma para poder exhibir nuestro talento. Debe, eso sí, ser independiente de cualquier posición política".

·DIVISMO "He tenido la inmensa suerte de trabajar con actores tan talentosos como Alba Roversi, Carlos Cruz, Beatriz Valdés y Yanis Chimaras. Me han dado muchos consejos. Ellos saben lo que valen y nadie les puede robar un papel. A veces, los problemas se presentan con los recién llegados que quieren pasar por encima.

No se dan la oportunidad de empezar, tomar consejos, preguntar y aprender. No me he topado con ninguno, pero los he visto".

·POR UNA NARIZ. Decidió rechazar participar en el Miss Venezuela cuando Osmel Sousa le dijo que tenía que operarse la nariz.

"Varias veces me he topado con Osmel. Siempre me habla como si nunca me hubiera visto. A los 16 años me dijo por primera vez que tenía que ser miss . La última vez, me preguntó cómo podía vivir con esa nariz. Más que mi figura, debo corregirme como persona o como actriz. Aunque ya estoy muy viejita, (tengo 26 años) no descarto participar. Él dijo que una podía hasta los 27 años. No sé si el año que viene me querrá. Podemos negociar, puedo rebajar, ir a los gimnasios que quiera, pero no me operaría la nariz".

·ENCUENTRO CON JEAN PAUL. La actriz que el 15 de noviembre participará en un desfile de Durant & Diego, antes tuvo la oportunidad de participar en un desfile de Jean Paul Gaultier en París.

El diseñador la encontró por casualidad en un bar, con el cabello rapado, y la invitó a participar con un impresionante vestido y un tatuaje de pintura sobre la piel que le cubría el cuerpo desde la cabeza hasta los pies.

La doble vida de Anastasia

Su hermana gemela es idéntica a ella. A veces, a su madre le cuesta reconocer sus voces por teléfono. Durante sus estudios, se cambiaban los exámenes. Ana María vino a Venezuela y se metió a todos en el bolsillo. "Es la mujer más bella que he visto. Mi papá le dice que `tiene que rebajar porque es más bella que yo’. Es muy simpática, inteligente y extrovertida. Ella dice que soy antipática, maniática y pensativa. Yo dudo mucho de mí y siempre estoy buscando mis defectos. No me considero actriz todavía, me falta mucho por aprender". Fiel a sus costumbres francesas, Anastasia se confiesa intolerante con la "incultura" y fanática de la educación y los buenos modales. "En Francia todo empieza por la lectura". La joven actriz se siente a sus anchas en el país y no echa de menos su vida anónima en París, porque su hermana está allá y vive, como si fuera ella, la experiencia de ser actriz de teatro. "Mi mitad está allá", dice. "Ella sigue siendo la misma. Todos los días, mi mamá le pide a la Divina Pastora lo mejor para nosotras".



Postdata de Leonardo Padrón

"A ella le da rubor decirlo, pero me hizo descubrir que Mónica Belluci es la segunda mujer más bella del mundo, después de ella. A veces, no tiene conciencia de su belleza. Tiene una dulzura inenarrable, es una obra de arte extravagante, casi única en el mundo. Su pureza me seduce, es un bien en extinción. Ha tenido que lidiar con el lastre de estar vinculada conmigo, pero creo que se va a comer al mundo. No puedo olvidar la cara que puso, fascinada por el descubrimiento, cuando le puse un coco en la mano en Margarita. Me parece una actriz muy intuitiva, con un talento extraordinario. Posee la clásica inseguridad de las actrices, clásica entre las más veteranas. Es un buen signo de respeto por el oficio. Está enamorada de su trabajo y quiere aprender. Tiene un aire europeo tan fantástico en su rostro, un plus en una pantalla acostumbrada a un prototipo de belleza tan repetido. Quisiera que se concentrara en no contaminarse con los vicios que tienen muchos actores en este país. Hay ciertas cosas en las que soy más joven que ella y hay otras en las que ella es más madura que yo. La pasamos tan bien juntos, que está abolido ese pequeño obstáculo de la diferencia de edad. Para mí es un privilegio estar con una mujer tan bella, pero tampoco me siento ante un "milagro" porque he trabajado, durante más de 25 años, con las mujeres más bellas del país. Me estacioné en los ojos de Anastasia, por razones que van más allá de su belleza y ella se detuvo en mí por razones que van más allá de mi `estupendo’ físico".

8 comentarios:

Anónimo dijo...

felicitaciones Dios premia a quien multiplica su ejemplo el cual es amar sin barreras ni condiciones.disfruten del hermoso camino de la alegría de los suspiros de los yo Te Amo...solo importa el querer porq ese es el gran poder....éxitos....
saludos desde El Vigía Edo. Mérida...

Maria dijo...

Hola Anastacia! Espero te encuentres bien... Te felicito por las decisión que tomaste, eres un digno ejemplo de fortaleza para mi.. Te admiro muchisimo, quisiera tener la oportunidad de hablar contigo en frances... jejeje! Te sonara extraño pero es que soy estudiante de educacion mencion frances y quisiera poder hablar con algun venezolano que haya vivido algun tiempo en francia y que aun asi sea tan criollo como la reina pepiada jejeje! Un bisou pour toi. Maria

Conectado dijo...

Todo parece un juego; un sí pero no. A fin de cuentas, son dos personajes de la TV. Y eso hace inevitable su figuración pública, con todo y sus ademanes; con todo y sus "ingenuas sutilezas", apostando a la pujada espontaneidad.

En todo caso, digo, es un asunto propio de la TV local: frivolidad, hecha para el consumidor, pero con un toque intelectual para que se deguste "otro sabor".

A fin de cuentas, la frivolidad -con o sin adimentos que presuman un carácter "singular"- también es un producto humano que igual se disfruta. Mas, a la postre, es sencillamente frivolidad.

Por ello, que disfruten el amor.

gabriela dijo...

"anastasia leornado es un viejo para ti vive tus etapas com otra persana que las queme com tigo el no comsejo eres de masiada persona sigue asi"

Anónimo dijo...

Anastasia si Leonardo te hace feliz mi reyna no le pare a lo q digan los demas.

Anónimo dijo...

anastasia muchas felicidades eres mi ejemplo a seguir, eres super luchadora, y una increible persona, leonardo tubo mucha suerte al conocerte y tenerte junto a el, mucho mas exito para los dos, que dios los bendiga y los proteja...

Anónimo dijo...

Anastasia: Leonardo es una persona de extraordinaria sensibilidad. Eso es notablemente percptible a través de su producción intelectual. JAMÄS TE RINDAS... Si te hace feliz nunca lo dejes ya que a nosotras nos encanta que los hombres nos amen pero de verdad. Jamás dejes camino por vereda!!! ÉXITOS

girselda maria dijo...

SOY ADICTA A LAS TELENOVELAS VENEZOLANA, TODAS SON BUENAS, EN CUANTO A TU RELACION, VIVE EL MOMENTO COMO SI FUERA EL ULTIMO............Y RECUERDA QUE AMAR ES NUNCA TENER QUE PEDIR PERDON.....