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domingo, 6 de enero de 2008

VALIENTES MAS ALLA DEL ESCENARIO



Publicado por Todo en Domingo

Tienen mucho que decir, porque han sabido enfrentar los obstáculos de sus vidas sin libretos ni coronas, sin cámaras ni pasarelas. Fabiola Colmenares, Daniela Bascopé y Vanessa Peretti cuentan, en primera persona, qué significa eso de ser "valiente" Por Efraín Castillo. Fotos: Natalia Brand

'Valentía: Esfuerzo, aliento, vigor. Acción material o inmaterial esforzada o vigorosa que parece exceder a las fuerzas naturales. Hecho o hazaña heroica ejecutada con valor".

Así define la Real Academia Española la palabra valentía, ésa que le atribuyen a los próceres en los libros de historia o la que derrochan los superhéroes en las películas de aventura. La valentía se ha convertido en un valor inalcanzable,idealizado como el símbolo de un arrojo y determinación que escapa a los "simples mortales" y sólo es posible en "seres superiores" y "sin miedo". Sin embargo, la realidad siempre supera a la ficción y, entre nosotros, hay hombres y mujeres que calzan muy bien en la definición del diccionario y con "esfuerzo, aliento y vigor" hacen lo que tienen que hacer, sin apelar a "superpoderes" ni usar varitas mágicas.

Fabiola Colmenares, Daniela Bascopé y Vanessa Peretti son valientes más allá del mundo de glamour en el que, se cree, viven. Fabiola decidió arriesgar su estabilidad económica y profesional por los principios éticos que profesa y cambió las telenovelas por las calles de consignas y marchas. Daniela abandonó la actuación de golpe, porque se vio obligada a enfrentar el cáncer, pero con la determinación de demostrarse que "todo pasa", incluyendo la enfermedad. Vanessa rompió la barrera del silencio que le impuso la vida al nacer sorda y llegó a hacer lo que para muchos es imposible: triunfar a pesar de las dificultades. Éstos son sus testimonios.


Fabiola, heroína de la vida real "La valentía es la fuerza interior que tiene una
persona a la hora de defender posiciones, principios y argumentos. La valentía es la
seguridad interna de que lo que estás haciendo es lo correcto, lo apropiado y lo justo"

Fabiola Colmenares está acostumbrada a ser heroína, al menos en la ficción. Sus personajes han burlado la pobreza, la discriminación y la maldad y han triunfado como madres, hijas y mujeres en historias que han seguido miles
de personas a través de la televisión, el cine y el teatro. Sin embargo, el 23 de octubre del año pasado la sorprendió la vida real: había
sido despedida de Venevisión, su casa durante 13 años de carrera, por "razones políticas", según ella misma afirmó. Su estabilidad profesional había quedado en el aire y aún así, Fabiola siguió adelante con el activismo político y social que la sacó de la nómina de una empresa, pero que le dejó un adjetivo para muchos venezolanos: valiente.

¿Cómo te sientes con el calificativo de valiente?
"Como artista, uno está acostumbrado a escuchar que le griten mil cosas menos eso. Lo agradezco profundamente, pero me da dolor que reclamar tus derechos o tener una posición crítica genere un riesgo tan grande y se observe como valentía, cuando debería ser algo normal y justo. No me pesa, porque me lleva a motivar a mucha gente. Si mi valentía sirve de algo, quiero que llegue a todos, sin color político, porque compartimos la misma presión, el mismo miedo a expresarnos, a diferir".

Colmenares se define como "aguerrida y luchadora", y dice no sentir miedo a que le cierren las puertas a su carrera por su manera de pensar, aunque la obra de teatro que protagonizaría este enero no podrá presentarse en el Celarg, espacio dependiente del Ministerio de Cultura. "La mayor satisfacción es tener la conciencia tranquila, la dignidad intachable, sabiendo que no tienes precio. Porque aunque es válido pensar en ti y en tu desarrollo económico, hay momentos que exigen cosas distintas. Creo que la historia del país demanda pensar en colectivo y cuando uno logra eso, sacrificando cosas personales, puede dormir en paz".


Muchos artistas dicen que trabajan para todo público y con eso evitan meterse en política. ¿Hasta dónde debe llegar un artista?

"Trabajamos para todos, pero somos ciudadanos y tenemos derechos que defender. La política nos toca la puerta a todos cuando vamos al mercado o estamos en el carro con miedo a que nos asalten. No sé si es un error evitar la política, pero sería muy positivo que más artistas, que tienen la capacidad de llegar al corazón de muchos venezolanos, usaran su imagen para generar conciencia. Creo que somos muy útiles para alertar sobre la realidad del país".

Fabiola no descarta incursionar en política en algún momento. "Por ahora" no cree estar lista para asumir ese reto, pero confirma que su presencia en las aulas de Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela no es casualidad. "Evidentemente hay pasiones que se mueven dentro de uno y la política es una gran pasión. Poder escuchar al otro, poder seducir e involucrar a los ciudadanos me llama la atención, y si pudiese aportar algo desde ese ámbito, y sucediera en algún momento, no tendría ningún problema (…) Por eso me estoy preparando en la UCV, para lo que decida finalmente la vida".

Mientras tanto, la otrora Cosita Rica intentará seguir nadando en el agua que le ha dejado tantos aplausos. Prepara su participación en la nueva telenovela de RCTV, La Trepadora, y en el musical Los Productores, que protagonizará en abril en el Aula Magna de la UCV. Eso sí, deja claro que seguirá trabajando para demostrarle a cada venezolano que puede ser valiente.

"El llamado es para todos. Todo el que pueda luchar por lo que quiere que lo haga, sobre todo por el futuro de una generación que necesita un país diferente. Hay que tener valor para defender esta patria. Vale la pena hacerlo".


Daniela, puro coraje

"La valentía es la voluntad para enfrentar situaciones extremas, a pesar del miedo que puedas sentir para seguir adelante. Valentía es fortaleza interior"

A Daniela Bascopé le cambió el mundo en enero del año pasado, cuando estando hospitalizada por una afección grave, le dieron una noticia aún más dura: tenía cáncer. Irónicamente, en dos ocasiones había interpretado como actriz a mujeres que padecían la enfermedad, pero nunca pensó que el papel más importante lo haría en su propia vida.

A los 25 años de edad y con una carrera artística en ascenso, Bascopé tuvo que cambiar de un día para otro los estudios de televisión por las salas de quimioterapia y el quirófano de un hospital. Cuatro meses después de haber salido airosa de un trasplante de médula, dice que la cruzada personal que vivió junto a su familia sacó lo mejor de ella misma, aunque nunca lo pidió. "Después de todo esto, creo que sí soy valiente, no sé si por mérito propio o porque la vida me lo impuso. Igual que sucede con los hombres que van a la guerra, a mí no me quedó más opción que luchar o morir".

Y eso es lo que es Daniela, una luchadora. Aunque aclara que no es una experta en cáncer, cuando habla de lo que ha vivido, lo hace con tanta contundencia que de inmediato su testimonio se convierte en guía y estímulo para quien atraviese cualquier adversidad y demuestra una vez más que cáncer y muerte no son sinónimos.


¿Crees que tu fuerza interior fue determinante para enfrentar
lo que viviste?

"Cuando estás en una situación extrema surge dentro de ti un instinto de supervivencia, algo te sale naturalmente y se convierte en el impulso para seguir adelante. No sé qué fue lo que pasó dentro de mí, pero en el momento en que recibí la noticia sentí una paz interior y la seguridad de que iba a salir de esto. Durante el proceso tuve altibajos y depresiones, pero yo tenía la convicción de que iba a ser una etapa y de que lo iba a contar".

De hecho, Daniela convirtió el cáncer en una prueba para crecer. "Cualquier tragedia o pérdida familiar se torna, inclusive, más poderosa que un triunfo, porque te ofrece más oportunidades para evolucionar como ser humano En medio de la adversidad, traté de sacarle provecho a mi enfermedad, ver qué mensajes me enviaba, qué cosas me quitaba y cuáles tenía que valorar más".


¿Qué valora más hoy día?

"Compartir con mi familia. No tienes idea de lo importante que es tener el apoyo de tus seres queridos, porque si yo fui una persona valiente es porque tuve a mi lado a una familia valiente. También valoro las cosas más sencillas de la vida: respirar, comer, caminar de un lado a otro y hasta poder hacer ejercicios en el parque del este".

La experiencia también hizo entender a Bascopé la vulnerabilidad humana y la enseñó a apreciar la vida con otros ojos. "Me hice más consciente de que la muerte existe, que no es una cosa lejana o que no me va a ocurrir. Y al tener eso presente, empecé a pensar más en lo que realmente vale la pena y a lo que de ahora en adelante le pondré más energía".

¿Crees que ahora estás viviendo un día a la vez?
"Por supuesto que sí. Y entender eso también te hace valiente. Venía con una vida muy vertiginosa, quería hacerlo todo al mismo tiempo: actuar, dirigir, postproducir y estudiar, y uno de los mensajes que me dio la vida es que hay que tomarse las cosas con más pausa; por más que uno se afane, va a dar tiempo de lo que haya tiempo".


¿Qué le dices a las personas que, como tú, están atravesando una enfermedad?

"Lo peor que puede hacer una persona es caer en el drama. Esto no quiere decir que uno no pueda llorar o decaerse, pero hay que dejar de victimizarse y hay que verse todo el tiempo fuerte, porque lo más fácil es autocompadecerse, y créeme: eso no ayuda".




Vanessa, más allá del silencio

"La valentía es trabajo, es constancia, es dedicación, es luchar por lo que uno quiere, soñar y trabajar para conseguirlo. Valentía es sacrificio y voluntad para aprender"

Para Vanessa Peretti, haber nacido sorda no ha significado impedimento alguno. En el año 2006 estuvo a punto de ganar el Miss Venezuela y en 2007 figuró entre las mujeres más bellas de las 77 que concursaron en el Miss International celebrado en Japón. Con soltura se desenvuelve en las pasarelas
y hasta ha bailado en los escenarios del maratónico Sábado Sensacional como toda una profesional. Vanessa ha aprendido a sustituir los sonidos que nunca ha escuchado por los impulsos de su corazón
y sus deseos de ser independiente. A los 21 años
de edad, quiere más y más. No descansará hasta convertirse en actriz y aprender a hablar.


¿Cómo has enfrentado la discapacidad auditiva con la que naciste?


"Siempre fui una niña como las demás. Siempre me dijeron que siguiera adelante
y que trabajara. Nunca sentí que mi discapacidad fuera un problema, porque
me enseñaron a vivir y a ser feliz con lo que Dios me había mandado".

Y es que Dios premió a Vanessa con una belleza escultural resumida en sus 1,82 metros de estatura, sus ojos rayados y su sonrisa cautivadora. Pero esta morena
de rasgos delicados y piernas largas es mucho más que 90-60-90. Su fuerza
interior la llevó desde Cumaná hasta Japón. Para ella, el cielo es el límite.


¿Alguna vez sentiste tristeza por tu discapacidad?

"Me siento triste sólo cuando no puedo lograr las metas que me propongo. A veces he querido viajar sola al exterior, pero sé que tengo que ir con alguien que me sirva de intérprete. Sin embargo, eso lo convierto en oportunidad. Quiero ser independiente y trabajo para lograrlo. Salgo a la calle y aunque pido ayuda, quiero desenvolverme por mis propios medios. Hasta aprendí a manejar, aunque era muy difícil para mí".


¿Sientes que eres una mujer valiente?

"Soy valiente y quiero ser valiente para enfrentar los retos de la vida, porque sentirme débil me aleja de mis metas. Cuando veo personas tristes o decaídas, les hago ver que no hay imposibles y les digo que trabajen, que se esfuercen, que lo más importante es el valor que puedan conseguir dentro de sí mismas. Cuando la gente persigue su horizonte, logra lo que se propone. Hay que ser fuertes y enfrentar las cosas".


¿Crees que todavía falta mucho para lograr la integración de las personas con discapacidad en Venezuela?

"Siento que muchas personas como yo todavía están en el olvido. Y a pesar de que se han logrado cosas como una ley de apoyo, la inclusión del lenguaje de señas en televisión o las cuotas de empleo para personas con discapacidad, falta muchísimo por hacer. Pero también creo que hay que educar a las personas discapacitadas y enseñarles que tienen que trabajar para que las tomen en cuenta, que tienen que luchar por sus propios medios y seguir adelante. En otros países, las personas discapacitadas están integradas. Yo estuve en los Juegos Panamericanos de sordos y en las delegaciones de Estados Unidos y Canadá había personas importantes, que trabajan y son independientes. Hacia ellos no hay discriminación, porque han luchado para que no la haya".


¿Qué quiere lograr ahora Vanessa Peretti?

"Quiero ser actriz. Cuando salí del Miss Venezuela le dije a Joaquín Riviera (vicepresidente de variedades de Venevisión) que quería formar parte de alguna producción dramática y él me prometió que hablaríamos cuando yo regresara del Miss International. Aquí estoy, sé que tengo que formarme y estoy dispuesta a aprender. Además, quiero seguir bailando. En estos días, vi un concurso internacional patrocinado por Televisa y le dije a mi mánager que les enviara una carta y les mostrara mis videos, porque quiero participar. Quiero proyectarme, crecer y seguir aprendiendo".

Asistente de fotografía: Anita Carli.
Maquillaje: Richard Ching