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viernes, 22 de agosto de 2008

LA CARACAS DE TANIA SARABIA


PUBLICADO POR ESTAMPAS

TANIA SARABIA

Asume el tráfico con buen humor, da consejos para cocinar dentro del carro, y todo para no llorar en esta ciudad, claro está, la ciudad de la ironía
Por Johan M. Ramírez
Foto: Natalia Brand

"He tejido tres suéteres en la autopista "

LHasta los cinco años vivió en San José, muy cerca del Panteón. Luego su familia se mudó a Las Mercedes, calle Herrera Toro, Quinta Curucutí. Así, en medio de una urbanización de muchos estadounidenses, se acostumbró a celebrar las fiestas de ese país: Halloween, Acción de Gracias, 4 de julio. Creció en una Caracas provinciana donde existía el fiao' ("¡eso era buenísimo!"); estudió Periodismo en la UCV, y pronto se dio cuenta de que no era el camino: "Es que escribía las noticias al revés", dice. Tres años le bastaron para abandonar; se marchó a México a estudiar Restauración y Conservación de Obras de Arte. Pero nada: intento fallido.

Volvió a Caracas con un deseo sincero, vivir del teatro. El destino le presentó a un caraqueño ilustre, José Ignacio Cabrujas. Él le escribió un personaje, ella lo interpretó, y el sueño comenzó a gestarse.

"Mi mamá fue fundadora del Ateneo de Caracas, y por eso en mi casa no faltaron personajes como Juana Sujo, Alberto de Paz y Mateos, Román Chalbaud, Horacio Peterson". Así fue enamorándose de la actuación, y las salas del Ateneo comenzaron a volverse especiales para ella. "Ese lugar es fantástico, porque uno respira y se oye hasta en la última silla", señala.

De sus inicios, estando en la Compañía Nacional de Teatro, recuerda con agrado las obras de Shakespeare que montaban en el Teatro Nacional. "¡Aquello se llenaba! Hasta las 'prostis' de la Baralt iban a vernos y salían diciendo: 'No entendí, mana, pero eso estaba bellísimo'".

La mayor influencia que ha recibido de Caracas es, sin duda, el buen humor. "Esta es la ciudad de la ironía, y si no fuera así, andaríamos llorando", afirma. Por eso, entre otras cosas, decidió asumir el tráfico con buena actitud.
"La gente anda en las colas con cara de Rintintín; yo, todo lo contrario: ya he tejido tres suéteres en la autopista, y mira que son hasta el piso. Imagínate que los desbarato y los vuelvo a hacer. Chico, si hasta resolví tres crucigramas que en mi vida hubiera hecho", cuenta.

Y a las madres les recomienda combinar este asunto con las tareas del hogar. "Cuando vayan a buscar a sus hijos al colegio, llévense unas papas y una ollita, y en el camino las van pelando para adelantar. Llévense unos ajos y una cebolla, y en una tablita van picando. Hasta pueden deshuesar un pollo y les queda perfecto, nada más de montar cuando regresen. ¿Te fijas? No todo es tan malo", sonríe.

No obstante, aclara que a ella también le disgustan esas situaciones, pero prefiere no amargarse ya que no puede cambiarlas. "Si de mí dependiera hacer más carreteras o vías del metro, las haría. Pero no me corresponde, por eso hago lo que sí me corresponde, que es el humor. Esa es mi manera de ayudar a la ciudad para que no esté tan histérica".

Con esa intención conduce Esto es lo que hay, todos los días a las 8:00 pm, por Onda 107.9 FM. Desde allí experimenta una diaria avalancha de sensaciones. "A través de ese micrófono siento a la ciudad, la huelo, la veo, casi la puedo tocar. Es como desarrollar un octavo sentido", dice.

Y fuera del aire no hace sino recibir ideas que le ofrece la propia capital: la gente que habla por teléfono 30 minutos antes de entrar al banco, los que trotan con un palo en la mano para espantar los perros, los que pagan un realero por comer pescado crudo (sushi), los que pasan el día mandando mensajes de texto. "Sólo necesito salir para observar a los demás, cómo caminan, cómo se sientan, de qué hablan, de qué se ríen… por eso me fascina esta ciudad, ¡y de aquí no me voy!".


"Si de mí dependiera hacer más carreteras o vías del metro, las haría. Pero no me corresponde, por eso hago lo que sí me corresponde, que es el humor. Esa es mi manera de ayudar a la ciudad para que no esté tan histérica"


johan_ramirez3@hotmail.com

Asistente de fotografía: Anita Carli