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La pérdida de la señal abierta produjo una salida importante de actores y animadores Algunos despedidos y otros con una carta de renuncia por delante, los artistas que trabajaban en RCTV cuentan cómo fue dejar la empresa donde laboraban. Mañana se cumple un año de que Radio Caracas Televisión cesó sus transmisiones por señal abierta. Y además de ésta, el canal también perdió a muchos de los talentos que formaban parte de su staff.
Uno de los despedidos fue Luciano D'Alessandro. "RCTV era mi segunda casa. Fue difícil irme. Pero ya me lo esperaba porque tenía varios meses cobrando y sin estar en ningún proyecto. Cuando me dijeron 'tenemos que prescindir de tus servicios', lo tomé de la mejor manera. RCTV sabe que cuenta con Luciano", comenta el actor.
Algo parecido sucedió con Eduardo Orozco, a quien le parece una "bendición" haber trabajado en RCTV. "Fue donde confiaron en mí. Me dieron la oportunidad de crecer. Me dieron educación, disciplina, trabajo y amistad. A un amigo nunca se le olvida y mantengo la fe en que el canal recupere su señal abierta", indica.
Tanto D'Alessandro como Orozco agradecen estar en la telenovela Torrente de Venevisión, pues sin esta oportunidad, quizás estarían desempleados.
Kiara explica que después de Te tengo en salsa estuvo algunos meses más en el canal. "Pero después me mandaron el sobre amarillo. Yo quiero a RCTV y entiendo 100% que la nómina que tenían en señal abierta no la puedan mantener en cable porque los ingresos se reducen".
La actriz y cantante comenta que no tiene todavía un proyecto confirmado y, a pesar de ya tener aproximadamente seis meses fuera de RCTV, asistió con gusto a la grabación de la nueva versión del tema Un corazón que grita.
Al finalizar su contrato por Camaleona, Gioia Arismendi también salió de RCTV. "Me tuve que ir, pero ya estaba preparada", confiesa. La joven actriz indica que el 27 de mayo a la medianoche estaba viendo la televisión. "Cuando la pantalla se puso negra, me dio tristeza, rabia, dolor, impotencia. Lloré mucho. Fue algo muy fuerte".
A Winston Vallenilla no le llegó el "sobre amarillo" que indica despido. Él tomó la decisión de irse de Radio Caracas Televisión. "Como el presupuesto del canal bajó tanto, no había ningún proyecto en el futuro y no había ningún programa donde yo estuviera incluido, lamentándolo mucho decidí seguir con el curso de mi carrera y de alguna forma quitarles el peso económico de un talento en stand by que cobra pero que no está en pantalla", expresa.
Vallenilla todavía no tiene un trabajo fijo. "He tenido algunas conversaciones con Venevisión y me han dicho que me tomarán en cuenta para nuevos programas. Pero igual yo tengo prendida una vela a La Chinita para ver si a través del diálogo y la conciliación se devuelve la señal abierta a RCTV, que es patrimonio de todos", señala el actor y animador.
Marlene De Andrade relata que cuando le ofrecieron un personaje en Venevisión, conversó con los ejecutivos de Radio Caracas Televisión. "Pero yo sabía que ellos no estaban en una buena situación como para tenerme más tiempo ahí, cobrando y sin trabajar. Para mí fue muy duro irme de RCTV. Afortunadamente en Venevisión me recibieron como una princesa y me adapté fácilmente", comenta.
De Andrade, que recientemente protagonizó Arroz con leche, dice que lamenta "el cierre de RCTV porque sé que muchos trabajadores se quedaron fuera del canal. Para los artistas fue un golpe duro. El cierre de RCTV es una situación lamentable, pero yo creo que eso no va a durar. Yo tengo fe en que RCTV va a volver a estar muy pronto en la televisión abierta".
El otrora periodista de El Observador y actual presentador del programa i... algo más, Isnardo Bravo, asegura que pasó siete meses de conversaciones con Canal-i antes de renunciar a Radio Caracas Televisión: "Me limitaba un poco porque decían que el dueño del canal era chavista. Sin embargo, ellos sabían de donde venía yo y lo que les importaba era mi nivel profesional. Nunca me preguntaron si yo había firmado o si yo había ido a marchas. Eso me gustó muchísimo porque me pareció que eran gente seria".
Isnardo Bravo señala que su adaptación a Canal-i fue fácil, pues en esa empresa labora mucho personal técnico formado en RCTV.
Por su parte, el periodista Alberto Camardiel dejó Radio Caracas Televisión para trabajar en el canal de deportes Sport Plus. "Cuando cerraron RCTV supimos que el presupuesto se iba a reducir y que los proyectos de deportes no iban a tener mucha cabida. Yo renuncié al canal pero mi vida como periodista se la debo a RCTV".
Según Camardiel, "muchos de los que estábamos en la Gerencia de Deportes de RCTV ahora estamos en Sport Plus y todos nosotros esperamos que el canal recupere su señal abierta".
Rafael Osío Cabrices osiocabrices@hotmail.com www.rafaelosiocabrices.blogspot.com
Ese primer lunes del nuevo huso horario venezolano, el 10 de diciembre de 2007, no más abrí los ojos se me abalanzaron las preguntas. ¿Debía ir a despertar ya a mi hijo o esperar media hora para hacerlo? ¿Habría cambiado su horario también la escuela? ¿El tráfico estaba menguado hoy o eran cosas mías, milagros del Pico y Placa que hasta la fecha Chacao todavía tiene? No era la sensación de quien se ha trasnochado, ha dormido la mañana entera y luego atraviesa con desacomodo y desconcierto el resto del día. Era un desarreglo diferente, una incertidumbre leve pero persistente sobre si el resto de la realidad había corrido también sus agujas media hora antes. Mientras me despejaba el sueño, imaginé mi agenda como un tablero de monopolio al que han tropezado, donde las casitas de colores y las fichas de plomo se rodaron unos centímetros hacia un costado.
En aquella especie de déja vù, de un Y2K que nunca ocurrió, mi cuerpo se despertó con mucha antelación y el sol taladró más temprano, según el reloj, las paredes y las ventanas. Era un relumbrón apremiante, casi una diana de cuartel, un "párate ya de esa cama" con el que el solazo de diciembre nos tomaba más o menos desprevenidos. Fue como tener a un pariente madrugador de visita que te despierta a gritos para no estar solo.
Mi metabolismo también se enredó. Tardé más en sentir hambre y mi garganta recibió el café con la obediente desazón de quien desayuna cualquier cosa en un madrugonazo inusual, como para salir de viaje. El resto del día me lo pasé preguntándome si iba a llegar a tiempo a mis compromisos, una tortura para un obsesivo de la puntualidad como quien suscribe. Y cuando sobrevino el crepúsculo a eso de las cinco y media, sentí como que me habían robado parte de la jornada, como que la luz estaba echando carro cual empleado público que evacúa su despacho a las 3:55.
Me acordé de que alguien en eso que llamamos aquí "gobierno" dijo que nuestro metabolismo no era como el del rabipelado, que es un animal nocturno, sino que se rige por el sol, y que esa media hora que el país debió atrasar a un costo gigantesco pretendía situar nuestros cuerpos y hábitos –los cuerpos y hábitos de 27 millones de seres humanos irrepetibles y distintísimos– al curso que el astro rey traza por el Empíreo desde donde nos contemplan, sable en mano, los héroes de nuestro relato nacionalista. Es decir, en el Ejecutivo ya no nos ven como ciudadanos sino como girasoles. Por eso nos metieron en esta time machine marca ACME, y nos dejaron frente al resto del mundo como los oficinistas encorvados del piso siete y medio en Being John Malkovich.
La verdad es que el dato de que ese huso horario que inauguramos es exclusivamente nuestro no me hace sentir pero ni una pizquita de orgullo patrio. No veía ningún problema en tener la misma hora que Atlanta y La Paz, ni me parece chévere que la hora y media que separa a Maiquetía de Bogotá en avión sea además hora y media en la cuenta del tiempo. Desde el principio, el fulano cambio de hora me ha parecido un capricho absurdo, inexplicable, innecesario y abusivo. Otra invasión más del Estado metiche y gritón que hoy soportamos en el ámbito de lo más íntimo. Ahora, Miraflores y compañía cargaban contra nuestro sueño, uno de los pocos territorios donde no pueden meter más cadenas ni cobrar más impuestos.
Pero llegó un momento en que, pese a las molestias menores del cambio de rutina y a la molestia mayor de la infantil soberbia de esa medida, encontré cómo sentirme dulcemente complacido.
Porque una semana antes, ese mismo Estado había intentado robarnos unas seis décadas de camino hacia la descentralización, la civilidad y la democratización. Trataron de devolvernos a la época de los presidentes de Estado, las charreteras y el mando vitalicio. Sin embargo, sólo pudieron lograr que atrasáramos nuestro reloj colectivo 30 minutos. Ahora lo veo como una victoria. Una victoria, de paso, impoluta y luminosa.
Boris Johnson consideró que "muchos londinense se sentían incómodos sobre la operación del autobús de una de las potencias financieras del mundo, que era financiado por el pueblo de un país donde muchas personas viven en la pobreza extrema"
El nuevo alcalde de la capital británica, Boris Johnson, dijo el domingo que no renovará un polémico acuerdo que su antecesor en el cargo firmó con Venezuela para proveerle combustible barato a la red de transporte de Londres.
El acuerdo, firmado el año pasado por Ken Livingstone -del Partido Laborista, rival del conservador Johnson- significaba hidrocarburo a precios reducidos para los iconicos autobuses rojos de Londres, a cambio de asesoría para la planificación urbana de Caracas.
El dinero ahorrado en el combustible ha sido destinado a un programa que ha permitido reducir a la mitad el costo de los pasajes para los londinenses de bajos ingresos. Livingstone ha dicho que la iniciativa antipobreza fue una idea del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien Livingstone dijo que ha admirado desde hace mucho tiempo.
Los críticos conservadores dijeron que el acuerdo permitía que una de las ciudades más ricas del mundo se aprovechara de un país en vías de desarrollo y que representaba un golpe propagandístico de un hombre a quien llamaron "un dictador sudamericano de poca calidad".
Johnson hizo eco de esas críticas en una declaración en la que anunció que no renovará el acuerdo cuando expire en agosto.
"Creo que muchos londinense se sentían incómodos sobre la operación del autobús de una de las potencias financieras del mundo, que era financiado por el pueblo de un país donde muchas personas viven en la pobreza extrema", escribió.
La declaración añadió que los londinense pobres podrán continuar aprovechando las tarifas reducidas hasta que el programa actual expire. Un vocero del alcalde dijo que no había ningún plan de seguirles ofreciendo pasajes subsidiados a los residentes pobres.
Literalmente viven de no ser ellos mismos. Como camaleones, transforman sus voces y gestos sobre un escenario para interpretar con similitud pasmosa a personajes que en la vida real el público conoce y admira. Estampas conversó con tres de los más grandes actores de la imitación en Venezuela, quienes reivindicaron este arte, menospreciado por algunos y envidiado por muchos Por Efraín Castillo. Fotos: natalia brand y rodolfo beer
En Venezuela, los shows de imitación están a la orden del día. En televisión, el segmento Buscando una estrella de Super Sábado Sensacional (Venevisión) ha convocado a cientos de aficionados deseosos de mostrar su talento frente a las cámaras, mientras en locales nocturnos y fiestas privadas, profesionales y no tan profesionales se ganan la vida convirtiéndose, por minutos, en Juan Gabriel, Luis Miguel, Ricky Martin o Shakira, entre muchos otros. Con peluca o sin ella, con vestuario o sólo con la voz, todos intentan lo mismo: expresarse y encontrar en la audiencia la aceptación que todo artista espera. "Una de las cosas de actuar es que te permite vivir las vidas de otros sin tener que pagar el precio de vivirlas", dijo Robert De Niro en una ocasión. Mientras el actor cómico estadounidense Andy Kaufman aseguró alguna vez que trabajaba para lograr reacciones reales en el público. "Me gusta que la gente ría desde las entrañas". ¿Qué piensa un actor caracterizador sobre su propio oficio? Emilio Lovera, Belkis Martínez y el Moreno Michael dejan claro que el "arte de ser otro" no tiene nada de fácil.
"El imitador es un gran observador"
EMILIO LOVERA Comenzó su carrera cuando tenía 19 años imitando la voz de Ali Khan (recordado narrador hípico) en el programa Radio Rochela de RCTV. 26 años después, Emilio Lovera es reconocido no sólo como uno de los grandes de la caracterización en el país sino como el actor cómico más popular de las últimas décadas. Su talento va más allá de la recreación de artistas ya existentes e incluye la creación de personajes propios enraizados en la memoria colectiva. Seguro recuerda la versión que Lovera hizo de Lázaro Candal, Simón Díaz o Foco Fijo (recreación del "sobrino" de Amador Bendayán que aparecía de público en Sábado Sensacional). Pero si en su mente están frescos Perolito, Chepina, Gustavo El Chunior o Jairo Restrepo, Lovera se sentirá más que satisfecho, porque gracias a ese trabajo logró su verdadero objetivo: trascender como actor. "Los imitadores tienen mucho potencial, porque si son buenos pueden llegar a crear grandes personajes característicos. Y ésos son los personajes inolvidables".
¿Cuáles son las aptitudes que debe tener un buen imitador? "Hay que tener buen oído porque así es más fácil captar el carácter y la entonación de los personajes. Pero un buen imitador es un gran observador. Cuando alguien conoce mi capacidad de observar empieza a tener miedo, porque no puede hacer nada delante de mí sin que lo imite. Eso es innato en los actores de nuestra rama. Nosotros no tenemos la culpa y no lo hacemos por mal. Somos observadores agudos, perceptivos".
¿Qué es lo más difícil de la imitación? "Encontrar la clave del personaje, aunque suena un poco extraño, porque el personaje a imitar ya existe en la vida real. Lo que pasa es que la creación está en tomar el carácter, en absorberlo, en aprehenderlo, en hallar la caída gestual, el timbre de la voz, lo que el personaje repite y nadie se da cuenta".
¿Por qué gustan tanto los shows de imitación? "Ver a una persona que puede hacer la voz de otra y hacerse pasar por ella siempre ha sido motivo de asombro. Y a la gente le gusta asombrarse. La imitación está hecha del recuerdo que la gente tiene del personaje original, y comparar ese recuerdo impresiona. Además, yo creo que a la gente le da envidia y se queda enganchada porque le gustaría tener esa habilidad".
Hay quienes dicen que la imitación es un arte menor porque quienes lo hacen viven de la luz de otros. ¿Qué piensas? "El que dedica su actuación exclusivamente a un personaje está muy limitado, porque después de la primera interpretación va a fastidiar al público. Pero el asunto cambia cuando un imitador hace 15 o 20 personajes. Eso sí asombra y divierte y requiere de mucho talento".
¿De los shows de aficionados puede salir algo bueno? "Aquel que hace una imitación me asoma a mí la posibilidad de que en un futuro puede crear un personaje. Por eso, los shows de aficionados pueden ser una buena fuente de talento. Si yo tuviese que hacer un casting, tomaría en cuenta mucho a la gente que imita y que lo hace bien, porque en cualquier momento podría desarrollar la habilidad de caracterizar".
¿Un imitador debe evolucionar hacia la creación de personajes propios? "Definitivamente. Uno puede crecer como artista desarrollando más personajes y haciendo más imitaciones. Para mí es un primer avance no quedarse en el personaje que inicialmente te dio a conocer. Ahora, la evolución natural para el actor es la caracterización de personajes inventados, y trabajar duro para meterlos en la mente de la gente. Ver que en la calle alguien imita a Perolito, un personaje que yo creé, eso es un orgullo".
¿La caracterización es el pasaporte a la consagración? "Los personajes de las telenovelas que la gente más recuerda son caracterizaciones. Si uno le pregunta a un televidente qué recuerda de Mariano Álvarez, de inmediato habla de Nicolás Feo (aquel malvado de la novela Paraíso), mientras que si le preguntas qué papel de galán viene a su mente, probablemente la respuesta sea ninguno. Por eso, si algún actor quiere trascender en la televisión, debe caracterizar un personaje, ponerle un timbre específico, un gentilicio, un toque distintivo".
¿Qué consejos darías a las nuevas generaciones de imitadores? "Que busquen la orientación de la gente que admiren y de los que saben. No existe en Venezuela una academia especial para actores característicos. Pero existen cursos de actuación en los que pueden convocar a especialistas del área y ofrecer talleres sobre cómo forjar un personaje. Estoy seguro de que eso los va a ayudar a darse cuenta de que existe una técnica que ellos están utilizando empíricamente, pero que puede hacerse sistemática".
"Somos elegidos de Dios"
BELKIS MARTÍNEZ Es una de las pocas mujeres imitadoras del país. Con 23 años de carrera, tiene en su haber la caracterización de más de 60 personajes famosos, sin recurrir a maquillaje o vestuario. No en vano le fue colocado el mote de La dama de las mil voces, por el amplio repertorio de imitaciones que puede llegar a hacer únicamente con sus cuerdas vocales y que incluye estrellas tan disímiles como Gladys Knight, Ana Gabriel, Vicky Carr o Whitney Houston. Belkis Martínez siente que es una elegida de Dios y que tiene una misión encomendada. Comenzó a los 10 años imitando en su casa a la cantante Marlene y a los 16 ya hacía shows de Ana Gabriel, Karina, Kiara y cuanta intérprete apareciera en el mercado. Su carrera se disparó en 1995 en Cuánto vale el show, aquel programa de búsqueda de talento, y, desde entonces, no ha parado. Su más grande ídolo es Lila Morillo, pues le enseñó lo importante de respetar a los artistas imitados. Pide a los aficionados pensar más en el talento y menos en la fama y quiere que el gremio trabaje unido para hacer respetar la profesión.
¿Es difícil imitar a otros? "Es un trabajo muy difícil, que requiere mucho amor y mucha disciplina. Es arduo montarte en los zapatos de otro artista y hacerle sentir al público que ese personaje está allí. Mucho más si lo haces únicamente con la voz".
¿Cuánto tiempo requiere la preparación de un personaje? "Yo siento que somos unos escogidos de Dios y por eso para nosotros es muy fácil tomar las características de las personas al escucharlas. Sin embargo, yo estudio a todas las cantantes que hago, aprendo sus temas y los repito hasta que quedan perfectos. Eso puede tomarme una semana".
Siempre hablas de Lila como tu personaje más querido. ¿Por qué? "Es el que la gente más recuerda, pero, además, hacerlo me dejó una enseñanza. Hace unos años, hice una caracterización de Lila en un programa de televisión e incluí chistes de mal gusto sobre sus cosas personales. A ella le cayó muy mal y me lo hizo saber. En ese momento comprendí que debía respetar a los personajes que interpretaba y tuve que reparar el daño con mucha delicadeza. Uno no tiene porqué meterse en la vida privada de los artistas para hacer una caracterización. Lo bueno es que ahora ella dice que yo soy su única imitadora autorizada (risas)".
Hay quienes menosprecian el trabajo de los imitadores. ¿Qué opinas? "El que menosprecia la caracterización es una persona ignorante. Esto es un arte, esto es algo que no hace todo el mundo. Hay gente que habla por envidia o porque es incapaz de expresarse a través de este don y como no sabe hacerlo, nos descalifica, nos dice payasos, sin saber la riqueza de espíritu y la habilidad de quienes se paran en un escenario y son capaces de desdoblarse en múltiples personajes con los que, además, el público se siente identificado. Esto es algo muy serio, algo que uno vive. Y merece respeto, porque requiere esfuerzo y talento".
¿Por qué crees que a la gente le gusta ver un espectáculo de imitación? "La gente consigue en nosotros un refugio para acercarse a su artista original, porque es muy rico sentir a través de nuestra interpretación que sus personajes preferidos están allí, vivos, en carne y hueso. Eso alimenta la ilusión de la gente y la distrae, la llena de alegría. Claro, además, somos una buena alternativa porque ver un concierto del artista original es muy costoso y con nosotros tienen la posibilidad no sólo de ver a uno sino a varios de los personajes de cerca (risas)".
¿Qué opinas de los aficionados que entran a la imitación sólo buscando fama? "Creo que son una burla y le hacen daño a esta disciplina. Cuando una persona va a imitar a alguien tiene que hacerlo bien porque de lo contrario se convierte en un payaso, ridiculiza al artista original y queda como una mala copia".
¿Hace falta organización en el gremio de los imitadores? "Nosotros necesitamos que nos apoyen. No sólo queremos que nos cobren impuestos, porque sabemos que tenemos que pagarlos. Necesitamos establecer tarifas para no pisarnos las mangueras y para que quienes nos contraten respeten nuestro trabajo. Muchos hemos dejado de hacer presentaciones en negocios nocturnos, porque muchos de sus dueños hacen dinero con nosotros, pero quieren pagarnos dos bolívares. Nuestro talento y nuestro trabajo merecen respeto".
¿Por qué dices que los imitadores son escogidos de Dios? "Creo que Dios nos dio este don porque tenemos la misión de mantener vivos y cercanos a los artistas. Nosotros, de alguna manera, rendimos homenaje a esos artistas, a los que están y a los que se han ido, para que el público los recuerde con cariño. Nuestra misión es lograr que la gente disfrute un pedacito del artista original, aunque realmente no esté allí".
"las imitaciones son caricaturas"
EL MORENO MICHAEL Su nombre artístico nació de la imitación que lo hizo famoso en 1989, cuando se presentó por primera vez ante el público como Michael Jackson. Larry Martínez (el nombre de cédula del Moreno Michael) cambió el oficio de orfebre en una joyería hace 19 años por el de imitador, cuando supo de un concurso de dobles mientras escuchaba radio. Hoy disfruta del reconocimiento del público local, gracias a la caracterización de 80 artistas masculinos y femeninos, a quienes es capaz de interpretar con una soltura asombrosa. Tan buenas son sus imitaciones que el mismo Oscar D León le ha dado frases para que incorpore a su repertorio y en una oportunidad la mismísima Celia Cruz lo felicitó. Mientras lucha por lograr su consagración entre el público latino de Estados Unidos (ya se ha presentado varias veces en programas de la cadena Univisión en ese país) deja claro que las imitaciones no tienen que ser exactas, porque son caricaturas. Ya el año pasado su presentación semanal en el programa Sábado Sensacional puso en el tapete una versión exagerada de Juan Gabriel que dejó colar en el público frases como "A mí me lateeee" o "Uffffffff". "El imitador debe colocarle su propio sello al personaje, sobre todo si la intención es hacer reír".
¿Qué hay detrás de una caracterización? "Ciertamente hay algo mágico en el asunto, porque si no tuviéramos un don especial todo el mundo sería imitador. Sin embargo, se requiere mucho trabajo, porque para desarrollar un personaje no sólo necesitas desdoblarte a través de la voz, sino con muecas y gestos. Es un proceso complejo que requiere repetición y disciplina. Además, como dice Emilio Lovera, hay que tener un excelente oído para poder grabar en la memoria las características del personaje".
¿Por qué crees que a la gente le gustan los shows de imitación? "Por una sencilla razón: todos necesitamos reírnos y encontrarnos en el humor. Y si además, tienes la posibilidad de reírte con alguien que es capaz de sonar y verse tan parecido a un artista, eso aumenta el atractivo".
¿El caracterizador debe tratar de ponerle su sello personal a la imitación? Creo que sí. Yo me diferencio de muchos imitadores precisamente por eso. En el mundo hay muchos imitadores, pero quienes van a verme saben que no van a ver a Luis Miguel, a Michael Jackson o a Juan Gabriel. Van a ver al Moreno Michael, precisamente porque encuentran a un artista que coloca su toque de humor a los personajes para divertir a la gente. Claro, es importante que la caracterización del actor sea parecida al original, pero no tiene que ser exacta, porque para eso va a verlo o compra su disco".
¿Crees que el trabajo de los imitadores es menospreciado? "Sí ha sido menospreciado, pero por desconocimiento. Este trabajo requiere doble esfuerzo, porque no sólo tienes que parecerte al artista original sino crear un estilo propio. Además, si te lo tomas en serio te desarrollas, porque tienes que mejorar tu técnica vocal y tu actuación para hacer 10 a 12 personajes en un show. Eso, mi hermano, requiere un gran esfuerzo y mucho talento".
¿Qué opinas de los aficionados que van a programas de TV sólo por la fama? ¿Le hacen daño al oficio? Eso siempre existirá, pero el público está allí y sabe distinguir qué es profesional y que no. Ahora, creo que los aficionados deben pensar muy bien en sus capacidades y no tratar de hacer el ridículo, porque al final hacen que se les pierda el respeto a esta profesión y al público".
¿Qué hace falta para mejorar esta disciplina en el país? "Sería interesante que en un futuro hubiese una especialización en las escuelas de actuación, pero, primero, hay que hacer respetar la rama de la caracterización entre los propios actores. Hay que demostrar que esto es serio, darle el puesto que se merece".
Creo que con el título lo he dicho todo. Aquí les dejo otro programa de la TV de Miami llamado MARIA ELVIRA LIVE!, donde entrevistan a la venezolana que desfiguraron en Cuba.
Aprovechando que viene el fin de semana, les voy a dejar unos cuantos programas interesantes que he encontrado en youtube.
El siguiente es un programa llamado "ULTIMA PALABRA" transmitido por un canal en Miami, donde aparece Ana Mercedes Díaz ex Presidenta del Consejo Nacional Electoral, que explica como se maniobró el fraude electoral del pasado 2 de diciembre en Venezuela. Todo ya estaba montado. Veánlo, muy interesante, según la Ex Directora parte de la oposición tiene las manos metidas en la masa, con la intención de negociar Alcaldías y Gobernaciones.
Recuerden que si tienen problemas para ver algún video, es decir, si les dice que el video no está disponible, deben refrescar la página.
Queridísimos lectores, ante todo una inmensa disculpa por el abandono pero no ha sido para nada intencional. Estoy teniendo problemas con la conexión, espero que de una vez por todas, tras reiterados intentos por la compañía que me suministra el internet, termine de funcionar correctamente.
Han pasado muchísimas cosas en nuestro país, nos pondremos al día si mi conexión lo permite. Sé lo molesto que resulta ser asiduo a un blog y entrar y no encontrar actualización, así que una vez mas les pido disculpas por los inconvenientes.
Londres.- El director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel fue distinguido hoy con el premio de la prestigiosa Royal Philharmonic Society (RPS) de Londres en la categoría de artistas jóvenes mientras que su compatriota José Antonio Abréu fue nombrado miembro honorario.
La "presencia dinámica y forma electrizante de hacer música" de Dudamel ha "conquistado el corazón de músicos y audiencia en sus actuaciones con diversas orquestas en el Reino Unido y en especial con la Orquesta Juvenil Simón Bolívar en los Proms de la BBC, señaló la RPS al anunciar el premio.
Dudamel, que ha recibido fuertes elogios de la prensa especializada británica, competía en esa categoría con la violinista de origen ruso Alina Ibragimova y la soprano británica Elizabeth Watts.
El también venezolano José Antonio Abreu, compositor y economista conocido sobre todo por haber creado la Fundación para el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, fue nombrado a su vez miembro honorario de esa institución, fundada en 1813.
Abréu hace el número 123 de los receptores de esa importante distinción desde que la obtuvo en 1826 el compositor romántico alemán Carl Maria von Weber. La Royal Philharmonic Society elogió "la visión y el liderazgo" de Abreu al fundar su programa educativo destinado a sacar a los niños de la pobreza a través de la música clásica.
"Treinta años después, Venezuela tiene 60 orquestas infantiles, 120 orquestas juveniles y toda una red de coros, que alimentan la floreciente vida musical de ese país", señaló la institución.
"Gracias a los embajadores de ese proyecto como la Orquesta Juvenil Simón Bolívar, que emocionó el año pasado a las audiencias británicas, la noticia de ese programa venezolano de acción social a través de la música se está extendiendo rápidamente por el mundo", agregó la RPS.
Así este mismo año comenzará a funcionar en Raploch, Stirlingshire, una de las zonas más deprimidas de Escocia, un programa inspirado directamente en el venezolano bajo el título de "Sistema Scotland", que preside Richard Holloway, quien está al mismo tiempo al frente del Consejo de las Artes de Escocia.
Otros premiados hoy son Thomas Adés por su composición "Tevot", James MacMillan por su ópera "The Sacrifice", el bajo John Tomlison por su papel de Wotan en la Royal Opera House, Edward Gardner, director de la English National Opera, y la Orchestra of the Age of Enlightenment, en la categoría de conjuntos orquestales, indicó Efe.
Duele decirlo, amigo lector, pero la verdad es que estamos presenciando la triste realidad de un cada día mayor número de compatriotas que, ante circunstancias adversas en el país, han emigrado o están en vías de hacerlo.Es lo que podríamos llamar el éxodo criollo. Joel Bracho Franco
Cada quien lo hace en la medida de sus posibilidades, de su cuadro familiar y de las mayores facilidades que pueda tener al alcance para lograr una permanencia legal en el país de destino.
Por supuesto, están los mayameros de siempre, esos que consideran que Miami es la Meca del mundo occidental, pero en la mayoría de los casos sin darse cuenta que una cosa es Miami y Orlando de vacaciones, visitando los parques temáticos y los grandes Centros Comerciales, mientras que otra cosa muy distinta es instalarse y hallar un medio lícito y estable con el cual ganarse la vida en un país en el cual la norma es la competencia brutal y sin límites.
Son en su mayoría, gente que va a pretender vivir allá con un estatus similar al que tiene aquí, para lo cual en poco tiempo se va a comer lo poco o mucho que lleva, para luego regresar con las tablas en la cabeza, abrumados por la dura realidad del “american way of life”, que no es tan maravillosa como aparece en los afiches publicitarios y, sobre todo, nada tiene que ver con la forma de ser cordial y familiar bajo la cual los venezolanos hemos estado acostumbrados a vivir.
Hay una nueva especie de emigrante venezolano, que ya se cuenta por miles de personas, que están explorando y considerando a Panamá como una opción válida, lo que en mi opinión se explica por varias razones, a saber: cercanía: está a dos horas de vuelo, aunque con la tarifa aérea más cara del mundo para un trayecto así; el idioma: se habla español, con unos cuantos modismos “tropicalizados” casi idénticos a los venezolanos; el clima: caliente y húmedo, pero con zonas relativamente cercanas a la capital en las que se puede encontrar clima de montaña bastante similar a los nuestros, pero además, si bien hay mucha lluvia (8 meses al año), no hay huracanes y no es zona sísmica; la economía: dolarizada y con 2,5% de inflación anual sostenida, aunque con una leve tendencia a aumentar; seguridad jurídica: el país ofrece garantía absoluta de entrada y salida a los capitales extranjeros, así como igualdad ante la Ley tanto para el panameño como para el extranjero; y lo más importante: el panameño come plátano frito y carne mechada, aunque la llama “ropa vieja” (por las tiritas de carne que parecen tiritas de ropa vieja deshilachada), y además, le gusta echarse palos y es perfectamente capaz de estructurar su fin de semana en torno a una parrilla. ¿Qué más se puede pedir?
Con esas condiciones, se explica por qué los venezolanos mantienen llenos los aviones de Copa y por qué los corredores inmobiliarios y hasta los Escritorios de Abogados panameños están llenando los salones de los principales hoteles de Caracas, para enganchar cada día más venezolanos dispuestos a encarar la aventura del éxodo criollo.
Lo que no sabían al principio los panameños, aunque están empezando a descubrirlo, es que cada vez que tiran la atarraya en esa pesca de inversionistas y compradores, les sucede como a Chuíto Salazar cuanto la tira en las aguas de Pampatar, que con el pescado bueno viene también mucho bichito maluco, que no sirve pa’ la sartén ni pa’l sancocho, pero una vez que lo montó en el bote tiene que cargar con él.
Así han llegado unos cuantos guachamarones que creen que son los primeros que han visto mil dólares juntos y que como además son “vivos criollos”, se van a meter como río en conuco en el país que generosamente les está dando acogida. Son los que están re-editando el “ta barato” de los años 70, pero no en Miami sino en Centro América, y Ud. los puede ver y oir en el lobby de cualquier hotel o restaurant de Ciudad de Panamá, diciendo en alta y engolada voz, para que todo el que esté alrededor escuche, que se compró “cinco apartamentos, porque están a muy buen precio, vale”.
En la mayoría de los casos, no es verdad. Ni los compró, ni los pagó, ni fueron cinco. A lo sumo, fueron dos y no los compró sino que los reservó con una módica cantidad, contando con que a medida que la construcción del edificio avance, los precios subirán, de modo que podrá vender uno para con esa ganancia pagar el otro, o parte del otro. En fin, lo que sí es innegable, es que en Panamá uno se puede sentir como en casa, porque igualito que aquí, ningún constructor te entrega el apartamento en la fecha ofrecida, el pintor y el carpintero nunca llegan, pasa un mes esperando que te instalen el teléfono y el Internet, pones un aire acondicionado y resulta que el desagüe está tapado con escombros de la construcción y el agua se te devuelve y te mancha la alfombra, etc., etc.
En la calle, encuentras que el panameño es el ser más encantador y amable, igual que los venezolanos, hasta que se monta en un carro y toma el volante. En ese momento, exactamente igual que los venezolanos, y exactamente igual que Goofy (Tribilín) en aquella vieja historieta de Walt Disney, se convierte en un Terminator Tropical, dispuesto a llevarse por delante lo que sea y a quien sea, perfectamente capaz de gritarle unas cuantas palabrotas al conductor que va por el carril de al lado, para inmediatamente después estacionarse y decirte cordialmente que “hemos llegado a mi restaurante favorito y te invito a comer lo mejor de Panamá, porque es un gusto y un honor tenerlos por acá”.
En fin, amigo lector, son los signos de los tiempos actuales, que en este caso sirven para, una vez más, darse cuenta de que el mejor país del mundo es el tuyo.